María, compañía del unicornio.
Inkisidor --Vamos ya nadie nos puede alcanzar el camino se angosta y luego somos libres! Victoria!!!!!
María levanta el puño con una sonrisilla. Sus mejillas aún están rojas del movimiento físico que ha estado haciendo, alegrando su expresión.
Lyn Por último va hacia María y la levanta un poco por el aire riendo con ella, al terminar la abraza . Luego se dirige a todos .
María va a retomar el camino hacia las bodegas cuando se sorprende siendo abrazado por Ronan. No responde al instante, pero si le abraza el cuello "oye, ¡vaya trucos tenías escondidos eh! Me tendrás que explicar como haces eso luego" le contesta, mientras le revuelve el pelo como hace él con una expresión divertida.
También se encuentra con Bailey. No se le ha oído mucho en todo el rato, algo a lo que estaba poco acostumbrada. Desde que la conocía, sus entradas habían sido triunfales. ¿Le importaba haber estado en la sombra o le daba igual? Seguramente lo segundo. Tras pensar un poco, le da un par de golpes en el hombro y pone la mano en alza, esperando respuesta.
"¡Victoria fácil! Una pena que nuestro disfraz no sirviera de nada, tras usarlo en el templo de Mask y aquí sólo hace falta practicar el acento. ¿O quieres ser tú la que mande y yo la que te proteja? Algo así como la cuñada de Percy y su paladín, ¿qué me dices?" al principio su tono empieza serio, pero mientras habla no puede evitar mostrar un deje más irónico y casi divertido.
Una vez metida a la bodega María acaricia a King y, ahora sí, se va a dormir donde le digan (o pueda).