Rachel
Cuando la luna se refleja pálida sobre las aguas oscuras y el Furia de los Mares surca con sigilo las corrientes del Delimbiyr, la tensión a bordo empieza a disolverse, como el vaho en una copa de licor. El bloqueo ha quedado atrás. Milly cuchichea con sus amigos en cubierta, envuelta en una manta, y Pizz, enroscado junto a un barril, ronca con la boca llena de algo que probablemente no debería haber comido.
Jean Marie se acerca a Rachel con las manos cruzadas tras la espalda, iluminado por el parpadeo cálido de un farol. Su sonrisa es tranquila, pero sus ojos no bromean.
"El bloqueo ha terminado," murmura, casi como si no quisiera perturbar la paz recién ganada—. "El capitán me envía para que paguéis la parte restante del trato."
Hace una breve pausa. El tono sigue siendo afable, pero hay un leve endurecimiento en su mirada.
"Ya hemos arriesgado bastante por vosotros, dama Rachel. Confío en que lleváis el pago..."
Luego baja un poco la voz, con gesto más práctico.
"Ah, y el capitán desea saber si tenéis preferencia: ¿Secomber o Loudwater? Solo haremos una parada para repostar antes de llegar a Lloria. Una sola. Así que elegid bien."