Ponte en modo bestia, modo demonio o modo espartano. Según la persona el nombre es distinto, pero el significado el mismo. Píllate un ejemplar de esto; uno de los mejores libros de que dispongo:

Convierte la decepción o el desánimo en frustración y la frustración recondúcela a ira. Tú eres dueño de tus emociones. Utiliza esa ira para hacer de ti una mejor versión y tómatelo como una prueba personal que te ha impuesto la vida a ti, un momento por el que debes de pasar y que debes superar. El resto de personas que intenten frustrarte sólo son peones de una fuerza mayor que te quiere ver caer. No le des el gusto.
No cometas el error de volverte adicto a la motivación. La motivación no sirve de nada a la larga. Está bien tenerla ahora, apóyate en la música, déjate ganar tus emociones, pero no te conviertas en alguien que sólo actúa por motivación. Ahora estás desganado, debilitado. Con el tiempo esa desgana irá desapareciendo. Cuando desaparezca, sentirás que estás "bien", que lo has superado, lo olvidarás y aquí no ha pasado nada... Hasta que vuelva a ocurrirte una desgracia en tu vida. No esperes a que llegue ese momento. Tanto si tienes ganas como si no las tienes, de hecho, más importante aún cuando no tengas ganas: proponte esto que te voy a decir a continuación.
Siempre que tengas que realizar una actividad cotidiana, como ir a desayunar, merendar, comer, cenar, ir al baño o dormir. Cada vez que tengas que hacer una de éstas, realiza 10 flexiones. Antes y después. Habrá días que estés muy reventado por el trabajo u otras historias, o porque hayas tenido un día de perros en el trabajo y haya algo en tu cabeza que no te permite desconectar. Justo en ese momento, cuando vayas a dormir, con 0 ganas, es cuando tienes que hacerlo.
Si quieres, los primeros días, puedes ponerte un despertador a una hora absolutamente intempestiva para ti. Por ejemplo, ponte el despertador a las 3 y media de la mañana, una hora en la que estarás en mitad del sueño profundo. Proponte hacer esto (parece que es fácil pero es increíblemente difícil): conforme suena, sin dejar pasar el tiempo, sin quedarte en la cama atontado y con el cuerpo dormido, rueda fuera de la cama, tírate, y conforme caes, de una, 10 flexiones. Espera unos segundos y realiza otras 10 flexiones. Con el corazón acelerado, vuelve a meterte en la cama y ya hasta el día siguiente. Combina esto con hacer 10 antes y después de desayunar, comer, merendar... Si no puedes con alguna de ellas -porque estás en el trabajo, por ejemplo-, no pasa nada. Hazlo cuando puedas, pero hazlo siempre que puedas.
Estos hábitos te harán focalizarte en lo que realmente importa, reforzarán tu mente y generarán disciplina en todos los aspectos de tu día a día, y la disciplina trae también consigo la capacidad de saber tolerar el dolor físico y mental y saber discernir y ponerle sentido a las desgracias, apartarlas y seguir adelante.
Contacto 0.