¡Permítanme, fistro de lectores! Que voy a hablar con claridad meridional, que no presupone que sois unos torpes de la pradera, ¡no! Yo parto del supuesto radical de que tenéis más sesera que un pulpo en una biblioteca, ¡por la gloria de mi madre!
Mientras unos profetas del apocalipsis se atrincheran con cara de acelga, diciendo que el mundo se va a acabar con un crujido de mandíbulas coleópteras sobre una patata cocida, ¡que parece el menú del infierno, torpedo! Otros, más tranquilos, miramos al horizonte con alegría, como quien ve el alba después de una noche de verbena.
¡Que no está muriendo el foro, pecadores! ¡Está despertando como un zombi con café! Pero claro, para los sacerdotes del desastre, si no hay cucarachas con ansias de dominación mundial, no se sienten realizados. ¡Cobarde! ¡Que no hay sitio para sus monólogos de tragedia griega!
Dicen que el Leptinotarsa decemlineata —¡nombre que parece conjuro de Harry Potter!— es el principio del fin. ¿Pero qué me estás container? ¿El mundo se va a ir al garete porque un bicho se come una patata? ¡Eso no lo escribió ni Tolkien con resaca!
Según ellos, estamos condenados porque dependemos de unas pocas plantas. ¡Como si no hubiéramos sobrevivido a guerras, pestes y la moda del tofu sin perder el compás! Bueno, casi...
Lo que no cuentan es que mientras ellos se regodean en su drama agrario, hay científicos, agricultores y gente con bata blanca haciendo cosas, ¡cosas de las buenas! Investigando, innovando, ¡con más neuronas que un pulpo en el MIT!
Y lo más glorioso: que el Apocalipsis viene del subsuelo de un campo de patatas. ¡Bravo! ¡Eso sí que es cine de autor con olor a estiércol! Ya no se sabe si estamos leyendo un tratado sobre plagas o el guión de “La venganza del escarabajo asesino II”.
Pero dejemos el drama, el ocaso y el coleóptero vengativo. El foro está más vivo que nunca, como un chiquillo con tres cafés. Aquí se debate, se ríe, se aprende y se exagera, ¡como debe ser!
Así que adelante, fistros del saber. Hablen, compartan, discutan. ¡Incluso sobre patatas! Que el escarabajo ruja si quiere, nosotros le respondemos con una sonrisa, un gif irónico y un hilo que ni el Quijote.
Porque esto no es el final, ¡nooorrrl! Es el amanecer del foro. Y viene con café, no con cucarachas. ¡Jarl!