Hemlock
Totalmente acertado. Aquí, desde el momento en el que el ciudadano le arrebata el arma se consideraría que la amenaza mortal estaría anulada y si le hubiese disparado se hubiera considerado no adecuado al principio de congruencia. Ahora bien, en el juicio yo le diría al juez que le metí dos al pecho porque no podía saber si llevaba un arma de apoyo, que me encontraba en un estado alterado de ansiedad y que temía por mi vida y la de las demás víctimas. Que me la comería igual pero por lo menos le daría una excusa al juez para meterme la pena por la parte baja.
Hemlock Digamos que entre el cachondeo que hay en Estados Unidos, donde un policía le puede vaciar el cargador tres veces al delincuente, y el despropósito que tenemos en España, está lo que debería ser el punto medio
Y ya, joder.