Cada año sale al menos un par de indies que hacen algo que jugablemente es original o que no se ha visto antes, por ejemplo el año pasado tuvimos Blue Prince, o Alters, o Consume Me, experiencias jugables que, gusten más o menos, es indiscutible que son originales y novedosas y abren nuevas posibilidades para la industria y nos enseñan qué otras experiencias a nivel jugable se le pueden dar a alguien cuando le pones un mando en las manos.
Y si, a nivel jugable es lo que importa, porque parece que se nos olvida que estamos hablando de videoJUEGOS y no de vídeos a secas.
Pero que no, que la que innova es Rockstar, que básicamente lleva haciendo el mismo puto juego desde el GTA III, sólo porque Arthur se quema la cara con el sol y el botellín de cerveza que se bebe Jason tiene una gota que le cae a tiempo real, o por alguna chorrada como que vayas por ahí con tu caballo o tu coche y veas a un tío robando a otro.
Pues nada, Rockstar, dame el enésimo juego en el que seguir una línea en el minimapa hasta llegar a una letra, ver una cinemática, y luego seguir otra línea hasta llegar a un sitio en el que reventar a 20 tíos a tiros, que será innovación en lo jugable porque al enemigo nº18 se le enganchará el pantalón con una verja y se le rajará en tiempo real.
La desarrolladora que lleva sacando el mismo puto juego desde 2001 y es la que hace avanzar a la industria, tócate los cojones.