Manrique
El superior observa el anillo con interés. Luego levanta la vista hacia Manrique.
"No sé de dónde sale esa infamia, mi señor, pero me temo que el protocolo es el protocolo. Esta institución no puede guiarse por lo que un hombre afirma en nombre de otro hombre que no está presente. Somos un lugar respetable."
El primer empleado se inclina y le susurra algo al oído. El superior escucha, asiente despacio y vuelve a mirar a Manrique.
"En cualquier caso, Osric I conoce de sobra los procedimientos de seguridad de la Casa del Tesoro. El señor Van de Gesloten Vuist se los expuso personalmente cuando se constituyó el depósito, años atrás."
Hace una pausa breve, estrictamente administrativa.
"Como sin duda sabréis, su representante acude cada mes para formalizar nuevos ingresos y efectuar las retiradas necesarias para el mantenimiento ordinario de la baronía. Todo ello debidamente registrado, sellado y conforme a protocolo, por supuesto."
Hace una pausa breve, profesional.
"Para un depósito menor como el vuestro, os recomiendo la custodia simple."
Señala una puerta de roble reforzado, custodiada por dos guardias.
"Una caja fuerte individual detrás de esa puerta. Se os entregaría una llave como esta."
Saca una llave pequeña, pesada, de hierro oscuro.
"La llave queda bajo vuestra responsabilidad. No debéis perderla, prestarla ni entregarla a nadie. Para recuperar el depósito, basta con presentar la llave a los guardias de esa puerta y acceder a vuestra caja. Simple, seguro y, para objetos de ese tamaño, más que suficiente."