Elian, Morvan y Manrique
Ashford observa a Elian con más atención cuando menciona el frente. Durante un instante no dice nada, pero su expresión cambia.
"Entonces sois más sensato que muchos magos que he conocido", dice al fin. "La mayoría descubre demasiado tarde que una bola de fuego no convierte una batalla en una victoria segura. Solo ilumina mejor el desastre."
Glenfarclas deja la copa sobre la mesa.
"Preguntáis por los hilos de Osric. Bien. Eso ya es una pregunta útil."
Se reclina en la silla.
"La Casa del Tesoro no es amiga de Osric. Es amiga de su oro. No confundáis ambas cosas. Mientras sus depósitos sigan llegando y sus retiradas estén justificadas, lo tratarán con exquisita cortesía. Si huelen que va a caer, esa cortesía se convertirá en excusas."
Ashford asiente.
"Van de Gesloten Vuist es solo la cara visible de la institución. Que hay alguien detrás es algo que se ha sospechado en Heliogábalo durante décadas. ¿Quién? Hay teorías, pero nada seguro. Y como aquí no nos dedicamos al cotilleo sin fundamento, no puedo deciros mucho más."
Glenfarclas continúa:
"Los Gould tratan con Osric cuando les conviene, pero no son vasallos suyos. Si el barón amenaza rutas, deudas o mercancías, intentarán sacar beneficio de ambos lados antes de decidirse. Compradlos, asustadlos o demostradles que Osric pronto será peor negocio que vos."
Hace una pausa.
"Sus apoyos reales están en otra parte: mercenarios fronterizos, oficiales comprados, casas menores que temen perder privilegios y administradores que se han enriquecido con su régimen. Si queréis debilitarlo, no empecéis por los muros de su ciudad. Empezad por la paga, los suministros y la certeza de que obedecerle sigue siendo seguro."
Mira entonces a Morvan.
"El barón es un hombre rico. Quizá el más rico de Damara, junto a Artorias de Soravia y, bueno, probablemente Van de Gesloten Vuist. Pero tiene una debilidad que ellos no tienen: buena parte de su oro no duerme bajo su propio techo. Lo gestiona la Casa del Tesoro. Osric tiene reservas en Valls, por supuesto, pero el grueso con el que paga a sus huestes fuera de la baronía está aquí, en Heliogábalo."
Ashford mira a su señor con incomodidad.
"¿Estás aconsejándoles que asalten la Casa del Tesoro?"
Glenfarclas no le mira, pero sonríe.
"Yo no aconsejo nada, amigo mío. Solo hablo de logística."
Luego alza una mano, recuperando un tono más prudente.
"Eso sí: no os daré un plano del banco."
"Ni aunque lo tuviera", añade Ashford, seco.
"Pero los protocolos básicos no son secretos", continúa Glenfarclas. "Para una custodia simple, el cliente recibe una llave. La presenta a los guardias de la puerta interior y accede a una cámara con un número casi interminable de cajas. Allí debe saber cuál es la suya, abrirla y retirar su depósito."
Hace una pausa.
"No es elegante, pero es eficaz. La seguridad no está solo en la cerradura, sino en que nadie salvo el titular sepa qué caja busca. Si alguien se demora demasiado, los guardias podrían empezar a hacer preguntas, comprobar sellos y demás."
Mira a Morvan.
"Para un objeto importante, dudo mucho que baste una caja menor. Eso estaría en custodia sellada o cámara privada. Ahí harían falta firma, testigo, autorización del titular o de un representante reconocido y, probablemente, la presencia de un empleado superior."
Ashford se inclina ligeramente hacia delante.
"Y si el objeto es mágico, religioso o políticamente sensible, añadirán comprobación arcana. Nada vistoso: un sello, una lectura, quizá una pregunta formulada para detectar imposturas. La Casa del Tesoro sobrevive porque no trata igual todos los depósitos."
Glenfarclas mira ahora a Manrique y luego a Morvan.
"Vuestra idea de una aproximación pacífica es buena. Mucho mejor que repetir el asalto de Anya. Pero no confundáis pacífica con sencilla. Si queréis tocar el banco, necesitáis una llave, un nombre, una autorización o una mentira lo suficientemente creíble como para sobrevivir a tres escribanos. Y aun así, solo llegaríais a los depósitos básicos. Nunca a sus profundidades."
Cuando Elian menciona el circo soravio, Ashford se queda inmóvil.
"Eso sí es útil", dice. "Un circo entra donde una compañía armada no puede. Instala tiendas, mueve carros, presenta caras nuevas y nadie pregunta demasiado porque todos creen estar viendo espectáculo. Si el Gremio de Asesinso de Galena viaja con ellos, Heliogábalo tendrá ojos y cuchillos donde menos convenga."
Hace una pausa breve.
"Además, tengo entendido que llegan esta misma noche."
Glenfarclas mira hacia una ventana.
"Haré vigilar ese circo. Discretamente. Si mis criados empiezan a aparecer muertos, asumiré que vuestra información era exacta."
Ashford vuelve entonces a Elian, entrando ya en terreno arcano.
"Sobre el Cónclave de Osric: conozco algunos nombres, no todos sus recursos. Y su peligro no está solo en lanzar fuego o rayos. Eso sería casi tranquilizador."
Ashford cruza las manos a la espalda.
"Tienen al menos una maga capaz de enviar mensajes a gran distancia y de observar a personas o lugares sin estar presente. Si Osric necesita dar una orden lejos de Valls o saber qué ocurre antes de que llegue un mensajero, probablemente puede hacerlo."
Hace una pausa.
"Otro trabaja con magia de rastreo. Puede encontrar objetos, seguir el rastro de una persona si tiene algún vínculo con ella, o vigilar una zona concreta si ha preparado antes el terreno."
Su expresión se endurece un poco.
"También cuentan con alguien especializado en protecciones: puertas que no se abren, salas que castigan al intruso, círculos que impiden el paso a ciertas criaturas, objetos ocultos a la detección mágica… esa clase de hechicería que no gana una batalla, pero puede haceros perder tres días ante una cerradura."
Mira a Elian con gravedad.
"Y hay uno más viejo, más metódico. Se dice que prepara efectos de antemano, ataduras mágicas, órdenes difíciles de desobedecer y consecuencias que se activan cuando ya es demasiado tarde."
Entorna los ojos.
"Ese me preocupa más que los que hacen estallar cosas. Un mago que lanza fuego es peligroso. Uno que prepara la partida antes de que tú sepas que estás jugando… ese es otra clase de problema."
Entorna los ojos.
"Si Osric se mueve demasiado deprisa, no asumáis mensajeros a caballo. Asumid comunicación mágica."