Sebastián aparta una silla con el pie y toma asiento como si la casa fuera suya. Porunn y Urko permanecen de pie a ambos lados. Fuera continúan oyéndose las voces de sus hombres, alguna carcajada y el ir y venir de botas por el callejón.
"Sentaos, si queréis", dice, haciendo un gesto vago hacia las camas. "Aunque la conversación no va a mejorar por estar cómodos."
Espera a que le presten atención antes de continuar.
"Vuestros amigos están en un brete. Y vosotros también. No sabría decir quién lo tiene peor, la verdad, pero podéis discutirlo entre vosotros cuando termine."
Se reclina en la silla.
"Las negociaciones con Barba Rala no fueron bien. Ahora están bajo la custodia de Van de Gesloten Vuist, en su mansión de las afueras. No es el mejor lugar donde pasar unos días, pero al menos siguen teniendo la cabeza sobre los hombros."
Después mira a Pórunn.
"En cuanto a vosotros, os buscan el Gremio de Asesinos de Galena y la guardia de la ciudad. Los primeros quieren mataros allí donde os encuentren. Los segundos prefieren hacerlo en la Plaza Mayor, con público y todo. Cada cual tiene sus costumbres."
Abre las manos sobre la mesa.
"Esas son vuestras cartas. No son buenas, pero son las que hay."
Se inclina hacia delante.
"¿Mi recomendación? Si los otros dos no os importan demasiado, salid de la ciudad y no miréis atrás. Dentro de unos meses hasta podréis contar que fueron grandes amigos vuestros. Los muertos siempre mejoran con el recuerdo."
Hace una pausa.
"Ahora bien, si les tenéis cariño, podéis intentar rescatarlos y morir todos juntos. Es una opción más romántica."
Pasea la mirada por los tres.
"Porque no veo muchos futuros en los que la guardia, la Casa del Tesoro o el Gremio de Asesinos no acaben con un grupo formado por un mago, un arquero y un..."
Mira a Fenrir de arriba abajo.
"¿Druida?"
No espera respuesta.
"En cualquier caso, al daros esta información he cumplido mi parte del trato. No voy a implicarme más. Nadie quiere apostar por el caballo perdedor".
Sebastián se levanta y se alisa la ropa.
"Haced con la información lo que os dé la gana, pero tenéis que abandonar esta casa hoy mismo. No me interesa que mi nombre aparezca junto al vuestro. Tengo una reputación que empeorar por mis propios medios."