El progresismo con el tema del machismo y tantos otros problemas sociales funciona así:
Hay dos tíos en un cuarto.
Uno pertenece a una de esas culturas "diferentes", el tío en cuestión tiene un montón de basura apestosa en un rincón, carne descompuesta, frutas podridas y papel con mierda.
El otro es un tío blanco promedio, el cual en su rincón tiene todo limpio con excepción de un par de papelitos en el suelo que se olvidó recoger.
Pues bueno, don progresismo entra al cuarto, lo observa detenidamente y acto seguido le reclama al tío blanco promedio por qué el cuarto huele tan mal, que debería mejorar para que el cuarto esté impecable.
Don progresismo se dedica a invertir dinero en campañas, narrativas y publicidad sobre lo asqueroso que es el tío blanco por tener tan apestoso el cuarto.