Es que no se puede hacer nada. Ha sido una derrota dura, ante un equipo inflado artificialmente por los jeques y dirigidos por un entrenador extraordinario pero que me resulta estomagante en lo personal.
En fin, que ha sido una putada pero hay que asumirlo y mejorar para el año que viene. Esta competición es muy difícil de ganar, la vieja guardia del Madrid nos había acostumbrado a caviar año tras año y me temo que ahora toca un tiempo de comer sardinas.