El Isaac es un referente. Las combinaciones y posibilidades de cada run no tiene nada que ver una con otra. Cada partida te ofrece un mundo distinto, y eso aumenta exponencialmente con cada DLC y añadido. Cientos de combinaciones, adaptarse a la manera de jugar, te deja elegir el camino que quieres seguir, presenta un reto real.
El Hades solo presenta variación cambiando de armas. El reto es casi nulo si no juegas con los hándicaps que se te ofrecen cuando ya tienes todo más que repetido. El camino es siempre el mismo, y los bosses son básicamente 3 o 4.
En gameplay es como comparar a dios con un gitano. Y digo esto después de disfrutar muchísimo el Hades y que su segunda parte caerá el primer día. Hace muchas cosas bien, pero se queda lejísimos del TBOI.