Esto me ocurría, por ejemplo, en la generación Gamecube/PS2. Actualmente, me mido mucho más con lo que quiero jugar y disfrutar.
Hay todavía un montón de juegos de Switch que no he probado, varios de ellos bastante potentes. No sé, uno se hace viejo y se aprende al menos tener paciencia. Además, 70 pavos por Stellar Blade ni jarto de vino.