woniidanio Un factor también importante a la hora de los críos que se han criado en las mismas condiciones, es que no es del todo cierto.
Primero, porque como ya se ha dicho hasta la saciedad en el hilo, lo que funciona con uno, no funciona con el otro. Mi mayor respesta mucho la autoridad y las reglas, se conforma cuando le decimos que no, y el pequeño tiene pinta de que no va a ser así. Tiene pinta porque tiene año y tres meses, tampoco se ve todavía del todo como va a ser.
Pero es que aparte, por mucho que queramos que se críen en el mismo ambiente, es imposible. Con el primero tienes más tiempo y dedicación, pero a la vez mucha menos experiencia. Hemos cometido muchos errores con la primera que con el segundo ya sabíamos a qué nos enfrentábamos y la forma de llevarlo adelante mucho más sencilla, donde va a parar.
Pero es que el segundo, también por narices, vive más desatendido. En el sentido de que con el primero es todo tu tiempo dedicado a él (o al menos tu tiempo "libre"), pero con el segundo, ese tiempo se tiene que dividir entre el primero y el segundo. Ya con una tercera como en tu caso, es otro mundo. Menos tiempo, hereda cosas y estrena menos, pero tiene menos responsabilidades que sí se le exigen al mayor. El rol en la familia también hay que tenerse en cuenta y no es lo mismo ser el mayor, el mediano, el pequeño, ser hijo único, estar en una familia grande... y ya todo lo de los amigos. No se le da mucha importancia, pero tus amigos tienen un impacto brutal en tu forma de ver el mundo, tu forma de pensar, etc... amigos sanos te llevarán por el camino sano, amigos que se echan a perder pueden llevarte por el mal camino. O puede que te enseñen valiosas lecciones, que tengas que cambiar, que no te guste... todos tenemos colegas que ahora son conocidos y apenas con contacto, pero que en su día fueron gente importante, hasta que cada uno tiró por un lado al tener gustos distintos. Y desengaños de amigos que te dejan de lado por ser mas malotes o cosas así... el cúmulo de situaciones es abrumador como para decir que las malas decisiones y acciones de una persona son en gran medida culpa de los padres. Que sí, tienen impacto, porque están en el círculo cercano al individuo. Pero junto a muchísimas otras cosas.