Alan7ro Si la gente rabia contra Microsoft, es que algo bien está haciendo.
No sé qué entiendes por "rabiar" pero la gente no está rabiando por virtudes de Microsoft, precisamente.
Están cabreados de que hayan adquirido empresas independientes para luego ir cerrando estudios que apreciaban y que podrían haber seguido subsistiendo de forma independiente en muchos casos, dejando en la calle a miles de personas.
Están cabreados de que hayan adquirido IPs añoradas que probablemente nunca van a usar porque nunca les interesó tenerlas, solo eran adquisiciones colaterales para llegar a lo que realmente querían.
Están mosqueados porque a pesar de todas las promesas y bondades del GamePass, la realidad es que es el elefante en la habitación que está haciendo que todo el catálogo de Xbox esté devaluándose más que ningún otro first, planteando un futuro insostenible a largo plazo que empeora por el poco crecimiento de los últimos años.
Están irritados de que Microsoft sea una compañía que va dando constantemente volantazos en sus planes dando una imagen de inconsistencia y desconfianza, sin tener claro qué objetivos quieren, o simplemente cambiando sobre la marcha si algo no sale según lo planeado, proyectando una inestabilidad que no gusta a nadie.
Están frustrados por que a principio de generación les vendieran una consola con soporte físico de juegos que han dejado de apoyar a las primeras de cambio para volcarse en el formato digital a toda costa, siendo ahora mismo los principales abanderados de la plena digitalización en consola.
Todo ello junto no hace que el personal esté "rabiando" porque Xbox tenga algo que ellos desean pero no pueden tener (de hecho, están teniendo hasta sus sagas más míticas sin necesidad de comprar una Xbox). Están cabreados porque desde hace mucho Xbox ha tomado medidas que han repercutido en un montón de desastres y aspectos perjudiciales a corto y largo plazo no solo para sus consumidores sino para la industria en general. El Game Pass ha sido el copium de los Xboxers durante los últimos años para defender a la marca, porque era demasiado bueno y bonito como para ponerse en contra, pero por desgracia ya están saliendo a flote las consecuencias a nivel interno de que el Game Pass haya fagocitado las cifras de la propia marca, y el intento de una megacorporación de usar infinitos recursos a golpe de martillazos para cambiar el modelo del sector y tratar de arramblar con el máximo número de usuarios posibles.
Ahora habrá que esperar al próximo ciclo sano de despidos y estudios cerrados, que seguramente habrá más como dicen, quizás no este año pero para el que viene lo tendremos. Mientras tanto, preparen sus argumentos para la siguiente ronda.