Ronan
Bailey se encoge de hombros ante la pregunta de Ronan y murmura casi para sí, con la mirada fija en la torre:
"¿Es siquiera Milly esa persona…?"
King, ajeno a las conjeturas, bosteza largamente frente a la mole de piedra, enseñando los colmillos. En lo alto, tras las ventanas iluminadas, se recortan sombras que se mueven despacio. Podría ser una sola figura… o varias. Es imposible saberlo desde aquí.
El portón, en cambio, no deja lugar a dudas: es reciente, sólido, y está cerrado a cal y canto. Alguien no solo habita la torre, sino que espera visitas… o teme recibirlas.
Todos
Bori se detiene, entrecierra los ojos y se quita la mochila con un resoplido. Se arrodilla en el barro sin demasiado miramiento y despliega uno de sus mapas, amarillento, lleno de anotaciones minúsculas, símbolos gnómicos y correcciones hechas a distintas tintas. Pasa un dedo por la zona, murmura para sí, rebusca entre papeles sueltos y un cuadernillo cosido a mano.
"Hmm… ajá… sí… ", gruñe, rascándose la barbilla—. "No es una torre cualquiera."
Levanta la vista hacia la silueta oscura que se recorta contra el cielo.
"Si mis mapas no mienten —y rara vez lo hacen—, eso que veis es uno de los últimos vestigios de la Casa de Barcelo. Una familia noble fronteriza, de las antiguas. Controlaron esta región durante siglos, cuando la frontera era algo más que una línea en un pergamino."
Pasa la página con cuidado.
"Cayeron en desgracia hace unas décadas. No sabría deciros exactamente cómo ni por qué… guerras menores, traiciones, deudas, malas alianzas… ya sabéis cómo acaban estas cosas. Después de eso, la casa desaparece de los registros oficiales."
Guarda el cuaderno y se encoge de hombros.
"No sé quién vive ahí ahora. O si vive alguien. Solo sé que, desde entonces, este lugar aparece más en cuentos que en mapas. Historias de brujas, luces en la noche, voces cuando sube la niebla… ", esboza una sonrisa. "Vamos, un sitio encantador para pasar la noche."
Mira de nuevo la torre, pensativo.
"Pero si sigue en pie, y con luz en las ventanas… alguien la cuida. Y eso nunca es casual."