Milipu -Yo tomé la sangre de uno de vosotros, ahora tomad vosotros la mía para sobrevivir. Perdonad que no os pudiésemos salvar a todos-dice con cierta resignación.
La sangre del rey los vigoriza al instante, los dos vampiros tienen mucho mejor aspecto, se toman su tiempo, llevan mucho tiempo sin alimentarse en condiciones y no se dan ni cuenta de que Wrath empieza a estar más débil.
Cuando la vampira termina y levanta la vista, se da cuenta de las gafas de sol de Wrath y su increíble tamaño y rápidamente ata cabos.
—Mi rey, nos honras con tu sangre ¿Cómo podremos agradecértelo?
El otro vampiro la mira confundido, pero pronto lo pilla y se inclina también.
Milipu Entonce coge su arma y la pasa por la herida de su brazo para cerrar el portal
No hace falta tirar pero no importa, el portal se cierra definitivamente y el templo comienza a venirse abajo.
Algo os dice que tenéis que salir de ahí y rápido u os aplastarán los escombros.