albertobat
Además de las limitaciones de su momento, también era una experiencia completamente distinta, menos arcade, más técnica. Como ha dicho @irakmata, Tomb Raider bebió mucho de ahí de cara a milimetrar los saltos, funcionar por cuadrículas, esquivar las trampas, colgarse de bordes... Es otro ritmo de juego. Es como el plataformeo de Mirror's Edge, en el que rodar en las caídas, recoger las piernas en saltos, tener que hacer giros manuales de 180º para rebotar en las paredes... Otros juegos te hacen estas cosas solos, le das a saltar y punto, más directos, más fluidos, pero la experiencia tampoco es la misma.
PD: Los TR tienen el control alternativo en los remasters para modernizarlos un poco y no, yo me quedo con el control original.