irakmata
Cuando uno es joven, inexperto e idiota, pues pasan estas cosas.
Después de 3 meses comiendo de latillas, salta la genial idea de comer en un restaurante y darse un minimo homenaje.
Así que de repente los cerebros de 4 anormales se ponen a pensar y dicen, pues joder estaría de puta madre una paella. Y allí fuimos los 4 con nuestros pocos ahorros y ganas de sentir los sabores reconfortantes de casa... Nosepodiasaber que por lo que sea, lo que llaman paella en Amsterdam, no es nada ni remotamente parecido a una paella.
Una lección de vida.