Milly se fue a buscar a uno de los que le habían hecho la proposición. Fue entonces cuando comprendió que querían estar los tres a la vez en la misma habitación por una moneda de oro... en total, no cada uno. Era como si le dijeran que valía la tercera parte de eso. Ella desde luego consideraba que valía mucho más, al menos el triple, haciendo la tarifa normal que ella conocía de una moneda de oro por persona. Dado que tendrían que compartir el tiempo -no se iba a alargar más de lo normal-, puede que 2 monedas de oro fuese lo justo.
--Un momento, en otros sitios os iba a costar una moneda de oro a cada uno. Eso serían 3 monedas de oro. Dado que vais a compartir el tiempo, lo dejamos en 2, en mi habitación. Solo estaré esta noche en Brumaverde, así la oportunidad es única. Además... ¿acaso yo no lo valgo? --Milly adoptó una pose sensual, apoyando una mano en sus caderas ladeadas y jugueteando con su coleta con la otra mano.
Aunque tras lo que les había contado María, no las tenía todas consigo de estar con tres desconocidos a la vez: se fijó bien en cada uno de ellos, tratando de advertir algún peligro en forma de armas, músculos típicos de guerreros o un aura o mirada especial propia de la astucia de un mago.
// Seducción
1-2
Fortuna
1-2
Percepción
3-1