Lyn
//Tirada interna de resistencia: 4
Las cosas ocurren con calma. Ya en la propia ducha y ya desnuda, María se centra a lavar a Esclavo incluso antes que ella "venga Esclavo, para adentro que estás hecho un desastre". María lava a su fiel compañero con calma y cuidado. Luego hará lo mismo con Ronan.
Cual es su sorpresa que no tiene que decirle a Ronan que no se corte y empiece a follar, pero que no se pasa. Sólo con insinuarse un poco y sonreír de forma divertida entiende la situación al instante. Casi inmediatamente el brujo se incorpora y se lanza hacia su cuerpo, no con ansias, si no casi con calma clínica y un hambre feroz que la sorprende a ella misma.
María no es la chica más atlética, así que está completa y absolutamente a su merced. Tampoco es que se queje mucho, incluso cuando la vuelve a desnudar en su cama y no puede casi sin moverse. "¿Más...?" María sólo puede decir unas pocas palabras antes de volver a gemir.
Ambos caen agotados, uno al lado del otro. No puede evitar sonreír cuando Ronan llama a Esclavo antes que ella
Lyn -Vamos, chico . Sube y arropa a tu amiga también.
"no me puedo creer... lo atento que estás y lo mucho que has mejorado, Tigre."
María nota la respiración de Ronan junto ella. Sus ojos y pelo negro se mezclan en la oscuridad de la habitación. Por un momento, una vez recuperada de los muchos orgasmos que ha tenido, el rostro de la niña ciega vuelve a ser imperturbable. Pero al cerrar los ojos y dormirse, recupera la paz.
"Quizá... vivir al día... no esté tan mal." Las preocupaciones desaparecen, y por una noche, la vida vuelve a ser sencilla.