Bonetrousle
Depende de lo que cada uno entienda por "cambiar de acento".
Si por cambiar de acento entendemos algo tan simple y ramplón como, no sé, pasar de decir "matao, asao y cuidao" a "matado, asado y cuidado", de acuerdo. Ahora, si por cambiar de acento nos referimos al tono que usamos, a la inflexión de las palabras, incluso a la velocidad con la que hablamos y nos dirigimos a la otra persona y el registro más vulgar o más culto que lo acompaña, ya te digo yo que de todos los presentes, de todos los aquí presentes, sin excepción, no existe ni una sola persona que no haya cambiado su acento en determinadas situaciones de su vida como una entrevista de trabajo o el hablar con uno de sus jefazos al que no conoce de nada.
Me encantaría verlos en vídeo en ese momento para que pongamos el antes y el después de cómo hablan normalmente y cómo hablaron ahí, y para sorpresa de nadie, la diferencia será notoria.