Todos
El grupo avanza con cuidado, manteniendo el orden pese al cansancio y la tensión. Thorian carga su ballesta mientas Bori se adelanta un paso más de lo prudente y, con una sonrisa taimada que no termina de ocultar los nervios, levanta su pistola gnómica y dispara.
Puntería: 2, 5. Éxito.
Daño: 3, 1, 2. Intacto.
El proyectil impacta de lleno… y rebota sin más contra la coraza reforzada del monstruo insectoide, perdiéndose en la oscuridad con un chasquido metálico. El escorpión ni siquiera reacciona, como si el ataque no hubiese sido más que una molestia insignificante.
Bailey, en cambio, ya está lo bastante cerca. Da un paso firme, ajusta el agarre y hunde la lanza con precisión.
Ataque: 3, 6. Éxito.
Daño: 3, 2, 1, 6, 5, 2 → 1 punto de daño.
El golpe no atraviesa del todo la armadura, pero algo cede. En el abdomen del escorpión se abre una pequeña grieta, de la que empieza a rezumar una sustancia gelatinosa y oscura, palpitante.
