Isolee Han creado una nueva identidad política uber-extremista que no atiende a razones por su mala gestión comunicativa y decisiones unilaterales.
Honestamente, no creo que sea la consecuencia. Al principio de la pandemia, tenías a Bolsonaro diciendo que los de derecha toman cloraquina y los de izquierda un refresco. En EEUU, el uso de la mascarilla se convirtió en una cuestión ideológica. Cuanto más había votado a Trump un Estado menor era su uso, como si la efectividad de la misma dependiera de la ideología. Es verdad que para un grupo ya escéptico con los Estados, el COVID les reafirmó en sus ideas, pero creo que son un sector minoritario en lo ideológico y que todo el tema del COVID engarzó no con los dudosos del Estado sino con la narrativa de Elite contra el Pueblo. Ahí tienes en España los carteles de Alvise o el programa "Estado de alarma". No es un movimiento libertario contra el Estado sino contra parte de quienes lo gobiernan.
Y si que es curioso como hemos pasado en unos años de un perfil ideológico a otro. El hombre toro del Capitolio en habitos de vida era el clásico "hippie" de habitos de vida alternativos, pero en este caso se movilizó a favor de Trump. Normalmente, el "esceptico" era apolitico, libertorio o "hippie". Hoy muchos respaldan a Trump, a Bolsonaro, al Frente Nacional o a Putin, dependiendo del país. Sigue habiendo una parte orbitando alrededor de fuerzas como Francia Insumisa o 5 Estrellas, pero diría que el más frecuente ha pasado a otro campo ideológico.